
“No consideréis en modo alguno que mis palabras son afectadas y ostentación del ingenio, como ocurre entre el vulgo de los oradores. Pues éstos, en nuestros tiempos, ofrecen una oración elaborada durante treinta años, y algunas veces ajena, y no obstante aseguran que, casi como juego, la han escrito o dictado en tres días. A mí siempre me resultó muy grato decir de pronto cuanto se me viniera a la boca.”
El elogio a la Locura
Erasmo de Rotterdam
Una pizca de tragedia, y el sazón de lo jocoso.
En una pecera que conduce en tour por los hermosos estados del inframundo, viajaban dos ostentosas damiselas, de una belleza sin numero y con ropas que delataban su alto rango. Naturalmente, el viajar en un deathbus no les era tan desagradable como el tener que compartir su estancia con damas y caballeros de rangos inferiores, con los que poco se podía platicar, y a los que ningún valor, inquietud o simpatía las sujetaba. Por ello, acudieron ambas, aunque con discreción y por separado , con el chofer, y pidieron la llave del cuarto VIP, que todo Deathbus que se halla construido para pasear por el inframundo debe tener.(aunque suene a reincidencia).
Accesaron pues al cuarto y se sentaron separadas a las orillas de aquellos cómodos sillones(en comparación con los normales , lo eran). Y con gesticulaciones de un común desagrado se dispusieron a observar el panorama, y continuar con su inquebrantable silencio . Al que notablemente solo una alta instrucción en protocolo condena .
Y ocurrió que un maléfico mosquito de la risa, viajaba de polizón en esa Zona VIP( que ni en el más allá se priva de ser visitada por ese usurpador de todos los sitios que le parezcan provechosos para llenar su visa, y por supuesto sujetándose a la propia convicción de “ A mi...no me discriminan”).El polizón observo la actitud de aquellas estiradas y silenciosas mujeres, por lo que se sintió invadido de su comúnmente conocido “espíritu chingativo”. Y se preparo para picotearlas. El pinchazo inicial callo sobre (ni mas ni menos que) Maria Antonieta, que dio un salto y después de breves segundos comenzó a reír como desesperada ante la mirada atónita de una Cleopatra que en pocos segundos, se vio tirada en el piso y acompasando sus estruendosas risotadas, a grado tal que algunas lagrimas escaparon de sus ojos.
Y gracias a la intervención de ese inesperado seductor de alegrias, (aunque un tanto entrecortada por las carcajadas ) se hizo posible esta charla....
Cleopatra: Muy bien, muy bien,¿ quien eres tu?.
M.Antonieta:
¡¿Como, no me conoces?!, soy Maria Antonieta, reina de Francia, hija de Mária Teresa y de Francisco I de Austria El gran emperador, me sorprende que.........
Cleopatra : Ahh , si ,si la ladrona de collares.
M.Antonieta: osas decir, esas fueron infamias..
Cleopatra: y tu ¿ me conoces acaso?.
M.Antonieta:
No en realidad, aunque por tu aspecto, no me digas, eres, sin duda eres egipcia, déjame pensar, eres, ya se ya se la de la serpiente ,te llamas ...
(Cleopatra intenta decirle)
M.Antonieta:
Que no me digas, no me digas, a si..... ya se “ Nefer,Nefer”
Cleopatra: (muy ofendida y cruzando los brazos) ¡Como, me confundes con una prostituta ¡, además esa mujer carecía de cabello.¡
M.Antonieta: Bueno, no te molestes, era buena esa mujer ,¿no?, al menos para lo suyo era impactante según se, y en cuanto a la calvicie(tomando los cabellos de su compañera)¿ a poco esto no es peluca?....
Cleopatra: Ayy. Por supuesto que no (apartándose) veo que además de la famita de ( grave)ladrona, cumples también con la descripción de inculta, soy Cleopatra, la que con su belleza conquisto a Cesar y Marco Antonio, la que con su valentía logro defender su patria , e impidió la deshonra, derrotando las intenciones asesinas de sus enemigos....
M. Antonieta: (ampliamente azorada).Cleopatra(para si) chin ya la regué, ahora que hago, me meti con la chipocluda.(para cleopatra que sigue ofendida y en esos momentos le da la espalda) Cleo, Cleito, mona bonita, perdóname...
Cleopatra: Ja
M.Antonieta:Anda si, perdóname
En esos momentos el mosquito, que hasta ahora las había observado con atención volvió a hacer de las suyas, y saltan las carcajadas, nuevamente, lo que , genero en las dos princesas, un criterio común en el perdón a sus equivocos y exaltadas por el olor a muerto , que les prevenía su ya muy cercano arribo a la barranca, se miraron fijamente victimas de una misma confabulación y hermanadas por la sátira de su conducta inicial, que les parecia aún más risible. Mientras nuestro jocoso, y cansado polizón, “Contemplo que su obra era buena”y se dispuso a dormir la acostumbrada siesta muy satisfecho.